El cáncer de próstata (CP) es el cáncer más frecuente en Chile y el segundo más frecuente en hombres en el mundo. Además en Chile es la primera causa de muerte por cáncer, mientras que en el resto del mundo es la cuarta (Fuente: GLOBOCAN, OMS 2020). Es un cáncer que se da con más frecuencia en hombres de edad avanzada, en promedio en Chile se diagnostica alrededor de los 72 años, siendo muy raro en jóvenes menores de 40 años. Dentro de los principales factores de riesgo destaca el antecedente familiar, ser afrodescendiente y ciertos síndromes genéticos.
El CP tiene la particularidad, a diferencia de otras neoplasias, de que casi no produce síntomas hasta que ya está en etapas muy avanzadas. Es decir, es muy difícil pesquisarlo si no se busca. Para poder detectarlo contamos con herramientas como el examen digital rectal (EDR) o tacto rectal, y el antígeno prostático específico (APE) que es un examen de laboratorio, de una muestra de sangre. Entonces, se recomienda a partir de los 40-50 años, acudir a control con un especialista (Urólogo) y conversar la estrategia de chequeo más adecuada caso a caso, que depende principalmente del EDR y APE.
Este control de rutina a cierta edad es de vital importancia. Pues como hemos dicho, el CP no genera síntomas, hasta que ya está en sus etapas avanzadas. Y cuando detectamos un cáncer en etapas avanzadas, el pronóstico es siempre peor. Mientras que, con una sistema de chequeo rutinario aumentamos la probabilidad de diagnosticar precozmente el cáncer y de esa manera se logran mejores resultados con los tratamientos. En resumen, es importante que el hombre asuma la responsabilidad de acudir al urólogo para conversar sobre este tema y definir una estrategia que ofrezca lo mejor para cada paciente.
En caso de que el urólogo considere que el paciente tiene riesgo de CP en base a los resultados del APE y PSA, deberá proceder a estudiar con mayor detalle el caso, y eso consiste principalmente en una biopsia prostática. Hoy en día se prefiere realizar una Resonancia Magnética de Próstata, previo a la biopsia. La biopsia prostática puede hacerse por vía rectal o perineal, es un procedimiento ambulatorio, con baja tasa de complicaciones relevantes. Con el resultado de la biopsia el especialista podrá confirmar o descartar, con razonable certeza, la presencia de cáncer. En caso de confirmarlo deberá evaluar si amerita mayor estudio, para precisar si la enfermedad está confinada a la próstata o se ha diseminado a otros órganos. Para esto los exámenes mas utilizados son el scanner, cintigrama óseo y la tomografía con emisiones de positrones (PET-CT)
Con toda esta información el médico tratante podrá clasificar el CP en una categoría y según eso definir el tratamiento, para lo cual disponemos de muchas modalidades terapéuticas, como: Vigilancia activa, Observación, Cirugía, Radioterapia (con varias modalidades), Tratamientos Focales, Terapia de deprivación Androgénica, Quimioterapia, etc. Y la elección de una u otra debe ser en base a un adecuado dialogo entre médico y paciente, para transmitir de forma clara y transparente, los defectos, virtudes, alcances y limitaciones de cada una, y a la vez considerar los temores, preferencias y aprehensiones del paciente y su familia.
Una vez emprendido un camino de tratamiento el paciente deberá seguir en controles de forma regular. El urólogo deberá controlar cualquier señal que sugiera que la enfermedad esté progresando, principalmente en base al APE, los síntomas del pacientes y el estudio con imágenes. En caso de que la enfermedad progrese, recurra o se extienda a otros órganos existe varias alternativas de tratamiento de segunda y tercera línea. Evidentemente cada vez con mayor efectos adversos y resultados menos alentadores.
Por último, el CP está dentro de las garantías GES-MINSAL, con cobertura y garantía de acceso a tratamiento dentro de plazos bien definidos. Esto le permite al paciente acceder oportunamente a la terapia que requiere sin verse postergado, incluso si eso significa no atenderse en su hospital de referencia y ser derivado a otro prestador de salud.
Resumen:
El CP es muy frecuente y en Chile tiene mayor mortalidad que el resto del mundo.
Se recomienda un modelo de pesquisa guiado por un urólogo en base al APE y EDR
Disponemos de nuevas herramientas para el diagnóstico (RMN y PET-CT)
Existen muchas alternativas de tratamiento con resultados, en general, positivos. Está dentro de las garantías GES (Problema de Salud Número 28).